Los instrumentos de ordenamiento territorial y el Urbanismo Táctico

Las definiciones del instrumental de ordenamiento territorial que aquí se plantean, están orientadas a tratar de posicionar el concepto de Urbanismo Táctico como un eventual instrumento para la planificación. Esta referencia está enmarcada dentro del instrumental urbanístico Chileno, pero puede ser utilizado como referente para casos similares.

Según Raúl Sánchez Ulloa (2001)1, el ordenamiento territorial se refiere a la correspondencia que debe de existir entre las actividades sociales y productivas de la población y la forma como se ha conformado el espacio construido y las redes de enlace en la comuna.

El articulo 27 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (L.G.U.C.) define al sistema de planificación urbana como “El proceso que se efectúa para orientar y regular el desarrollo de los centros urbanos en función de una política nacional Regional y Comunal de desarrollo socioeconómico”. Esta se subdivide en cuatro niveles; nacional, regional, intercomunal y comunal. La organización jerárquica de las normas involucradas en temas de urbanismo, ubica a la Constitución en la parte superior del instrumental urbanístico, seguida de la Ley General de Urbanismo y Construcción (LGUC), y por debajo de éstas, la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), finalizando con los Instrumentos de Planificación. La Ordenanza es una disposición, mandato o norma jurídica que forma parte de un reglamento y que esta subordinada a una ley, ésta es emitida por la autoridad facultada para exigir su cumplimiento.

Por su parte, los Instrumentos de Planificación constan de una estructura con jerarquía propia ubicando en la parte superior a los Instrumentos de Planificación a Nivel Regional que orientan al desarrollo de los centros urbanos en las regiones y fija los roles de éstos. Éste esta compuesto por 2 instrumentos: (1) la Estrategia Regional de Desarrollo que es un proyecto social de largo plazo, amplio y plural que expresa los grandes objetivos y prioridades regionales en lo relativo a las iniciativas públicas y privadas necesarias para alcanzar tales objetivos, y (2) el Plan Regional de Desarrollo Urbano que es un instrumento de gestión para el uso más adecuando del territorio en función del desarrollo regional; por debajo de los Instrumentos de Planificación a Nivel Regional, se encuentran los Instrumentos de Planificación a Nivel Metropolitano o Intercomunal con su Plan Regulador Intercomunal o metropolitano que regula el desarrollo físico de las áreas urbanas y rurales de diversas comunas que, por sus relaciones, se integran en una unidad urbana. Por último los Instrumentos de Planificación a Nivel Comunal y Seccional que utiliza 4 instrumentos para realizarse: (1) Planes Reguladores Comunales (PRC), que constituyen un instrumento legal que define un conjunto de normas para ordenar el territorio de una comuna. Están constituidos por una Memoria Explicativa, un Estudio de Factibilidad, una Ordenanza Local y Planos que en conjunto definen el límite urbano, usos de suelo, zonificación, estructura vial y densidades. (2) Plan Seccional que son utilizados en los casos en que, para la aplicación del PRC, se requiera de estudios más detallados donde se fijan con exactitud los trazos y anchos de calles, zonificación detallada, áreas de construcción obligatoria, remodelaciones, conjuntos armónicos, terrenos afectados por expropiaciones, etc. (3) Límite Urbano que es la línea imaginaria que delimita a las áreas urbanas y de extensión urbana que conforman los centros poblados, diferenciándolos del resto del área comunal. Y (4) el Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO) definido como un instrumento rector del desarrollo comunal que orientan en la elaboración del Plan Regulador Comunal y que contempla las acciones orientadas   a   satisfacer   las   necesidades   de   la   comunidad   local     y   a promover su   avance   social, económico y cultural.

Al mismo tiempo, cada instrumento esta catalogado como normativo o indicativo. Los instrumentos normativos o impositivos son aquellos que cuentan con la fuerza legal para imponer criterios, mientras que los instrumentos de planificación indicativos no tienen poder impositivo, pero son atractivos para los actores económicos y sociales y pueden tener consecuencias en el ordenamiento del territorio.

La acción de administrar o accionar estos instrumentos y tratar de garantizar la correcta ocupación y uso del suelo urbano, articulando fuerzas políticas e iniciativas sociales, es conocida como Gestión Urbana o Gestión Territorial.

A pesar de que hoy en día el Urbanismo Táctico aun no es catalogado como un instrumento de planificación territorial, éste podría ser jerarquizado analizando algunas definiciones de autores como Mike Lydon (2012) quien se refiere a ésta disciplina como “una aproximación deliberada a hacer ciudad, un ofrecimiento de ideas locales para retos de planificación local con compromisos a corto plazo y expectativas realistas, planteando intervenciones de bajo riesgo con posibilidad de altas recompensas”. Según Lydon, estas intervenciones o estrategias son “acciones a corto plazo que buscan generar cambios a largo plazo promoviendo el desarrollo de capital social entre ciudadanos, construyendo capacidad de organización entre instituciones público/privadas, no lucrativas y ONGs”.

Lee Stickells (2011)2, diseñador y planificador, definen el urbanismo táctico como “una serie de prácticas urbanas micro-espaciales que re direccionan el uso de los espacios de la ciudad con el fin de invertir las dinámicas de determinados entornos urbanos”.

Partiendo de estas definiciones, podemos deducir que el Urbanismo Táctico   se   encuentra dentro   de   la escala   de instrumentos de planificación territorial indicativos, y que probablemente tenga cabida a nivel comunal, intercomunal o regional, pero que, a diferencia del PLADECO, algunas estrategias de urbanismo táctico se encuentran en la parte más alta de la escalera de participación ciudadana propuesta por Sheryl Arnstein.

UT como IPT

Como un dato adicional, con el objetivo de incluir a la sociedad civil dentro de los procesos de planificación estatales en Chile, la ley 20,500 aborda el tema de asociaciones y participación ciudadana en la gestión pública, facilita la inscripción de asociaciones y fundaciones, las cuales pueden organizarse entre si y crear federaciones y confederaciones que pueden tener carácter nacional, regional o provincial, surgidas de las bases sociales, y permite que participen en instancias como el Consejo Comunal de la Sociedad Civil que es una instancia consultiva que asesoran los ministerios y servicios respecto de sus políticas, también podrán participar de la Cuenta Pública Participativa con espacios de opinión a cerca de las políticas, planes, acciones y ejecución presupuestaria y de la Consulta Ciudadana que permite opinar sobre los proyectos que se implementan en el estado. De esta forma, el estado propicia nuevos espacios de participación ciudadana.
Ley 20500
Con estas políticas, se crean oportunidades de asociación y participación de sociedades civiles con incidencia a niveles nacional, regional, intercomunal y comunal. Sin embargo el nivel de participación que proponen podría ubicarse en el peldaño de “consulta” de la escalera de participación de Arnstein, definido como: Invitando a las opiniones de los ciudadanos, como para informarles, puede ser una medida legítima hacia su plena participación. Pero la consulta debe de combinarse con otros modos de participación para que sea realmente efectivo, ya que no ofrece ninguna garantía de que las preocupaciones e ideas de los ciudadanos se tendrán en cuenta. Los métodos más frecuentes utilizados para la consulta de personas son las encuestas de actitudes, reuniones de vecinos y audiencias públicas”3.
 1Sánchez Ulloa, Raúl. Ordenamiento Territorial. Santiago. Agencia de cooperación del IICA en Chile. 2001. 135p.                                                    2Stickells, Lee. The Right To The City: Rethinking Architecture’s Social Significance. Inglaterra. Routledge. 2011. 14p.
3 Arnstein, Sherry R. A Ladder of Citizen Participation. JAIP, Vol. 35, No. 4, July 1969. 224 p.

Fuente de las gráficas: Elaboración propia.
Fuente de la imagen del encabezado: Plano Uso del Suelo. Municipalidad de Providencia, Santiago de Chile. 2014
Anuncios

4 pensamientos en “Los instrumentos de ordenamiento territorial y el Urbanismo Táctico”

  1. De acuerdo en todo lo referente al urbanismo, respecto al ordenamiento territorial es mejor conceptualizar respecto de la existencia y preservación del hábitat, con visión holística, y evitar definiciones constreñidas a un tema como es lo urbano en este planteamiento, o pudiera ser forestal, industrial, ecológico, u otros, en todo caso, seria ordenamiento sectorial o parcial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s